Powered By Blogger

lunes, 16 de agosto de 2010

El día 27 de julio sucedió un evento que muchos esperábamos que ocurriera de otra manera. La Universidad de Chile calló por dos tantos a cero contra Chivas de Guadalajara por la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores. Todos los hinchas azules esperábamos un paso inedito a una final continental. Hace catorce años que no se vivía una expectativa igual, y ahora teníamos las armas para poder afrontar el partido de buena manera. Se pueden dar muchas explicaciones por el mal resultado del cotejo. Una mala propuesta técnica, falta de jerarquía de los propios jugadores e incluso del mismo técnico. A pesar de esto, tenemos algo a favor, el cariño que sienten los jugadores por nuestros colores. No podemos quejarnos con que nuestro equipo no lo dejó todo en la cancha. No podemos decir que a nuestro plantel le faltaron huevos para afrontar semejante desafío y mucho menos que nos faltaron ganas. Es cierto, perdimos, pero se demostró que cada jugador que llega a nuestra amada institución se identifica con esta camiseta, la que nos ha dado tantas alegrías y que nos enamora día a día. Esto, por lo menos a mi, me hace sentir más orgulloso de ser azul y de sentir esta pasión por un equipo, que si bien, no siempre nos da los mejores resultados, está siempre ahí dando la pelea por su gente y dejándolo todo por estos colores. Lo que me deja tranquilo es que estoy seguro que vendrán tiempos mejores, y de no ser así, seguiré alentando a mi amado equipo, pase lo que pase. La incondicionalidad del hincha de la U es algo impagable. Esto es algo que sin duda nos caracteriza en todo América y quizás hasta en todo el mundo. Hemos pasado por grandes penas, por lo que cuando llega una alegría a nuestras vidas(siempre ligada a nuestra Universidad de Chile), la celebramos como si fuera lo más importante. Pasamos por largas sequías de triunfos y títulos, una quiebra, finales perdidas contra los archirrivales, y con mucho más dolor, ver como nuestro más grande enemigo se llenaba de gloria mientras nosotros nos quedábamos ahí, al margen de toda alegría. Pero sin embargo, nuestra gente se mantuvo fiel. Sabiendo, o esperando, que llegaran mejores tiempos. Y llegaron. Una gran campaña el año 2008 logrando el Chile 3 y luego el paso a la Copa libertadores del año siguiente. Después, el año 2009, un campeonato conseguido de la mano de grandes jugadores(algunos de los cuales ya no se encuentran en nuestro equipo, pero que lo sienten como suyo). Buenas participaciones en copas internacionales y volviendo al tema principal, la gran campaña demostrada este año en la mayor cita internacional de nuestro lado del globo. No conseguimos nada, es cierto, pero tenemos claro que nuestro amor por esta camiseta, es algo que nada, ni la mayor tragedia puede quitarnos.